CURAR DE PALABRA

Es la cura de males, que se realiza por medio de la palabra y se transmite de padre a hijo.

«El hechicero, ante la persona enferma, comienza por analizar algunos de sus caracteres tegumentarios, y, hecho esto, si el individuo tiene cutis blanco y pelo rubio, por ejemplo, empieza su función inhalando las palabras y ajustándose, o más o menos, a la siguiente fórmula: Fulano de Tal, de cutis blanco, de pelo rubio, tiene catorce gusanos o dolores (no sabemos el por qué de este número, que nunca varía); si le quitamos uno, quedan trece. Aquí el hechicero respira, a veces reza un Credo, y sigue: Fulano de Tal, de cutis blanco, de pelo rubio, tiene trece gusanos; si le quitamos uno, quedan doce. Nuevamente respira, reza y el monótono palabrería sigue hasta llegar al cero, con lo que el individuo enfermo, después de un rezo final, puede darse por curado.

dichas en presencia del enfermo sin que éste las oiga, o bien en Presencia de un familiar, ya que la cura puede efectuarse también a distancia

Cuentan que allá en lejanos tiempos, nuestros abuelos del Campo tenían que defenderse de las plagas que azotaban sus majadas, animales domésticos y sembrados, pero no tenían en esas soledades, medios científicos para hacerlo y lo suplían con los «curadores de palabra», especie de agrónomos veterinarios, según decíais, y digo porque no todos tenían ese poder especial pat,a endilgar los males v matar el embrujo. – Este poder especial, se trasmitía tradicionalmente entre familiares mas antiguos, como un legado de testamentario afecto.

( El que delata la forma de curar, pierde su poder). Y bien, el que solicita sus servicios sólo paga por su cura unas monedas, -“para alumbrar el santo»

En un diario íntimo se anota ahí las palabras que te van a recitar (x familiar que da el legado). Al principio no se recuerdan y hay que revisarlas pero con el tiempo, ya no se usaran las anotaciones. También se advierte no comentarlas a todo el mundo y sólo le curara a quien se lo pidiera o a quien creyera que podía sanarse. No llegaba la cura a quien no estuviera dispuesto a creer. Durante fechas santas se explica el procedimiento de cada curación. Arriba del mantel de hule se apoya un cordón largo o metro «Esto es para curar el empacho».»para la quemadura sólo necesitas de vos, tus manos y tus palabras».

se pueden curar diversas cosas: nervios anudados, mal de ojo, culebrilla, dolor de muelas, etc

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